martes, 18 de junio de 2013

FUJIMORI:EL TRISTE FINAL DE UN SÀTRAPA

FUJIMORI: EL FINAL DE UN SÀTRAPA EN EL PERÚ
      No es necesario ser anti-fujimorista para asumir una posición objetiva frente a la decisión del Presidente de la República, Ollanta Humala Tasso, de negarle el beneficio del Indulto Humanitario al sátrapa Alberto Kenya Fujimori Fujimori.
      Por principio, en lo particular, no me suscita ningún tipo de simpatía el gaseoso régimen gubernamental de Ollanta Moisés Humala Tasso, por su origen mesiánico, semejante al fujimorismo y, por sus antecedentes de militar verticalista que cree que todos deben agachar la cabeza y cumplir sus designios sin dudas ni murmuraciones, creyendo que todo el pueblo peruano es su tropa subalterna. Es decir, con evidentes inclinaciones "chavistas".
       Sin embargo, suscribo la decisión de Ollanta Humala Tasso, de no conceder el indulto a un reo convicto y confeso que se niega a admitir su ineludible responsabilidad en la nefasta política genocida que aplicó durante sus años de gobierno, método que el sátrapa Alberto Kenya Fujimori Fujimori  llamó "acciones de baja intensidad”, cumplidas al pie de la letra por el tenebroso y sanguinario Grupo "Colina".
        Por ejemplo, aún guardamos en nuestra retina el horroroso cuadro del niño destrozado por armas de guerra que utilizó el genocida Grupo "Colina" en su sangrienta incursión en Barrios Altos. Aun, nuestra curtida experiencia en el terreno periodístico no nos sirvió para asimilar semejante atrocidad de ver las vísceras del niño pegadas en el techo, así como sus miembros superiores e inferiores diseminados por todo lado. Ese horripilante crimen de lesa humanidad es imperdonable, no tiene atenuante alguno.
        Alberto Fujimori Fujimori gozó con ese incalificable crimen premiando a los psicópatas del Grupo "Colina", según lo han escrito los más notables investigadores periodísticos del país, desde las páginas de la Revista Caretas y del Diario La República, entre otros.
        Sería largo de enumerar los actos de salvajismo represivo del nefasto gobierno fuji-montesinista, que no solamente no respetó para nada la vida humana sino que también se constituyó en el gobierno más corrupto e impresentable de toda la Historia Republicana del Perú, sometiendo a todas las instituciones representativas del país y; para colmo de males compró las conciencias de genuflexos políticos y periodistas, al servicio de los inconfesables propósitos fuji-montesinistas.
        De manera que un sujeto como Alberto Fujimori, con las manos ensangrentadas, con sus actos maquiavélicos, sin la mínima calidad moral, no tiene derecho a exigir un trato "humanitario" que él nunca lo tuvo con las víctimas de su macabro régimen gubernamental. Por lo menos, debería  respetar el "código" de otros sátrapas latinoamericanos como Rafael Videla de Argentina, quién murió recientemente en la cárcel sin pedir la misericordia de nadie. Es la única forma de sentar un ejemplar precedente para que en lo sucesivo no aparezca en el Perú otro sátrapa de dichas características.
        Sus familiares, co-partícipes de tan oscuro y vergonzoso régimen gubernamental, deben tener más sangre en la cara y no salir con el "cuento" de que Fujimori liberó al Perú del narco-terrorismo. Recuerden que su “tío” Vladimiro Montesinos negoció- como gobierno- con los más grandes narcotraficantes peruanos como el también tristemente célebre “Vaticano”.
       Los “cachorros” de Alberto Kenya Fujimori, no tienen calidad moral para hablar de corrupción, recuerden que todos ustedes siguieron estudios universitarios en los Estados Unidos de Norteamérica etc. pagados con plata extraída ilícitamente del bolsillo de todos los peruanos ,por cuanto, según confesión de parte del propio Fujimori, decía que su sueldo como Presidente de la República era de DOS MIL SOLES,¿ de donde sacaba la plata para pagar sus estudios universitarios, pensión, casa y otros gastos de sus hijos en el extranjero.
          Acaso los “cachorros” de Alberto Fujimori creen que el Perú es una nación de retrasados mentales que no sabemos discernir sobre los hechos ocurridos y; que lamentablemente fueron silenciados por la prensa “vende patria” que siempre existió e incluso hasta nuestros días. Se prendieron de la “teta” del fuji-montesinismo por un puñado de soles.
   En síntesis, no puede abogar por indulto humanitario alguien que aplicó una nefasta política de crímenes de lesa humanidad.¡¡¡Que tal con.....ciencia!!!

        

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